Caso Gallet: destituido el presidente de Radio Francia por corrupción

El Consejo Superior Audiovisual (CSA) ha destituido fulminantemente al presidente de Radio Francia tras ser condenado a 1 año de prisión condicional y 20.000 euros de multa.

El caso se ha destapado tras las revelaciones publicadas en el semanario satírico «Canard enchaîné» según el cual el Instituto Nacional de lo Audiovisual (INA) adjudicó bajo el mandato de Matthieu Gallet entre 2010 y 2014 contratos a 6 gabinetes de consultores por valor de 800.000 euros sin pasar por un concurso público.

Pero este caso de corrupción no es excepcional en Francia. Según un informe de la ONG Transparency France «la corrupción de los diputados franceses se beneficia de un contexto estructural profundamente inmoral» que está hecho para «proteger a los amigos y los bandidos, ocultar los negocios jugosos, mantener los privilegios de algunos en detrimento de los contribuyentes que sufren a menudo». Francia no tiene una base de datos pública donde se registren las condenas por corrupción.

De este informe se deduce la complicidad del sistema judicial dada la impunidad con que cuentan los corruptos: existen 45 casos con un retraso de 15 años entre los hechos y la condena. Y el tipo de delito mayoritario es el de “conflicto de intereses”, relacionado con la adjudicación de mercados públicos. Es decir, la connivencia entre representantes políticos (sobre todo alcaldes) y las empresas privadas.

He ahí el meollo de la cuestión. El problema no son los corruptos si no los corruptores. Los que tienen el poder económico suficiente para corromper y beneficiarse de las decisiones de sus títeres políticos. Es pues el capitalismo el origen de la corrupción al estar concentrado el capital y los recursos (y por tanto el poder) en manos de una minoría.

En una sociedad socialista donde no hay individuos con poder económico suficiente para someter al resto. La corrupción tenderá a desaparecer pues su base material dejará de existir, de la misma manera que las costumbres y los valores cambiarán radicalmente una vez dado el salto revolucionario necesario para cambiar de sistema económico y sacudir así las entrañas de toda la sociedad.

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