Declaración del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español con respecto de la situación del Movimiento Comunista español e internacional.

Nuestro partido sigue con atención las inferencias nacionales e internacionales que produce la situación interna del PCPE, naturalmente respetando con la pulcritud obligada la independencia de todos los partidos para afrontar y solventar sus problemas internos. Solo activamos nuestros sistemas defensivos cuando dichas inferencias atacan directa o indirectamente la vida de nuestra organización o la del movimiento comunista español.
Desde esta posición dejamos claro que de no habernos visto afectados  jamás hubiésemos escrito al respecto. Sin embargo, en la crisis actual del PCPE se han producido dos hechos de gran trascendencia que no podemos dejar pasar por alto porque nos atañen como partido marxista-leninista y como parte integrante del movimiento comunista español. Tales son los documentos “El hilo rojo que recorre la historia” suscrito por Raúl M.T., Secretario del Comité Central del PCPE -fracción apoyada por el KKE y otros partidos internacionales- y “Posición del KKE sobre los acontecimientos en el Partido Comunista de los Pueblos de España (PCPE)”  redactado por la Sección de Relaciones Internacionales del Comité Central del KKE.
En cuanto al documento del KKE, se trata de una continuación de su política de injerencia en el movimiento comunista español que supera la mera relación de amistad entre dos partidos que se consideran hermanos. En cuanto al escrito del Secretario del Comité Central del PCPE tenemos que decir, para empezar, que contiene una sarta de mentiras que pervierten la historia de los comunistas españoles y falsea la actitud e intencionalidad que ha mantenido el Movimiento Comunista Internacional con relación al oportunismo en nuestro país.
El documento del PCPE dice:
“Tampoco podremos olvidar la ayuda internacionalista soviética y la solidaridad con nuestra lucha demostrada por el movimiento obrero y comunista de multitud de países hasta los sangrientos días de la transición del fascismo a la democracia burguesa, expresión más sofisticada de la dictadura de clase capitalista.
Pero el Partido fue atacado, en España y fuera de España. Se desató el vendaval eurocomunista que venía a cuestionar el saber y las formas de asociación que había logrado forjar nuestra clase obrera: se atacó el partido de nuevo tipo y el saber marxista-leninista. Miles de hombres y mujeres se enfrentaron militantemente a la mutación del Partido Comunista de España en un proceso complejo que, a la postre y con el apoyo consecuente del movimiento comunista internacional, conduciría al Congreso de Unidad de los Comunistas, que sesionó del 13 al 15 de enero de 1984, fundando el Partido Comunista (PC), que adoptará posteriormente la denominación de Partido Comunista de los Pueblos de España (PCPE)”
¿Quién atacó al “Partido” dentro y fuera de España? ¿Apoyo consecuente del Movimiento Comunista Internacional? Si no se cuenta la verdad histórica difícilmente podremos caminar hacia la construcción de un nuevo Movimiento Comunista Internacional, libre de las trabas, prejuicios, desviaciones y aberraciones del pasado Movimiento.
Son muy osados y falsarios los argumentos esgrimidos; es como si el Movimiento Comunista Internacional hubiese intervenido de verdad para restituir el marxismo-leninismo en nuestro país. Esta explicación sólo puede ofrecerse para ocultar la trayectoria oportunista del PCPE desde su concepción. ¿De verdad estaba el Movimiento Comunista Internacional cuestionando el eurocomunismo y, por consiguiente, apoyó el proceso iniciado por los propios comunistas españoles? Quince años antes de la aparición del PC., antecesor del PCPE, nació el “PCE VIII Congreso” que dio lugar, posteriormente, a nuestro PCOE en junio de 1973 como consecuencia  de la expulsión de Enrique Líster y de otros camaradas que alzaron su voz contra las desviaciones del carrillismo. El fiscal al servicio de Carrillo de dicha expulsión fue Ignacio Gallego, quien fuera posteriormente “promotor” del PCPE. ¿Qué defendía en aquél momento Ignacio Gallego? ¿El marxismo-leninismo?
Dice Raúl M.T., identificado como “Secretario del Comité Central del PCPE”:
“que, a la postre y con el apoyo consecuente del movimiento comunista internacional, conduciría al Congreso de Unidad de los Comunistas, que sesionó del 13 al 15 de enero de 1984”
A tenor de lo expuesto, se nos quiere meter de matute que existió un proceso en el que los comunistas españoles decidieron unirse. Y fue entonces cuando el Movimiento Comunista Internacional, observando estrictamente su deber, actuó en consecuencia y apoyó dicho proceso. Nos encontramos  ante una burda argucia que daña la historia de otros comunistas españoles que antes que el PCPE salieron del PCE para construir otros partidos marxistas-leninistas. Camaradas como los del PCOE que pasaron largos años en las cárceles, o como los del PCE(r), que dan con sus huesos en las cárceles actuales. Aunque por lo que se desprende de lo escrito por la fracción del PCPE  apoyada por el KKE estos y otros no eran comunistas. ¿Por qué? ¿Acaso en aquellos momentos existía la pureza comunista materializada en algo o en alguien?
El Movimiento Comunista Internacional de aquellas fechas -en plena corrupción y descomposición- no apoyó de forma “consecuente” el Congreso del PC. –futuro PCPE- como engañosamente se plantea sino que fue el creador de dicho partido y, por lo tanto, el que inicia y culmina tal proceso. Durante los quince años anteriores a la creación del PCPE, los partidos de los países socialistas intentaron, por todos los medios y métodos, que el PCOE desempeñara el papel que luego le asignarían a Ignacio Gallego: el de reunir a todos “los comunistas” para después regresar al PCE con el propósito de dar la batalla a Carrillo hasta expulsarlo. Pero nuestro partido, en todas las ocasiones, no se prestó a tamaños tejemanejes y se negó a ello. Era incuestionable que el PCUS y demás partidos no buscaban ya el triunfo del marxismo-leninismo porque su empeño práctico no iba más allá del intento de neutralizar el antisovietismo desaforado de Carrillo.
Afirmar que el Movimiento Comunista Internacional buscaba la restitución del marxismo-leninismo es una falacia que no se sostiene en pie. La praxis demuestra lo contrario. Mientras que el  PCOE estaba prohibido en muchos países socialistas, los militantes carrillistas eran legales. Desde este panorama lamentable se sucedían escenas escalofriantes y vergonzosas que nuestros camaradas hubieron de soportar. También los partidos comunistas de los países capitalistas hacían lo propio. Valga como ejemplo que durante una reunión entre un representante del Comité Ejecutivo del PCP portugués y otro del Comité Ejecutivo del PCOE se dieron acuerdos en la totalidad de los temas; sin embargo, el PCP se negó a firmar un documento conjunto porque el PCOE no era “oficial”.
Los partidos de los países socialistas hacía tiempo que apoyaban directa o indirectamente las nuevas formulaciones  de los eurocomunistas. Podemos decir que fue el triunfo del revisionismo en el PCUS la causa de la degeneración del MCI, lo que propicia el nacimiento y la reproducción del euro-oportunismo. Así lo vemos en la Conferencia Internacional celebrada en Moscú en el 1969. De este modo se expresaba el Partido Comunista Búlgaro, entre otros, en dicha conferencia:
“El gran éxito logrado por el Partido Comunista Francés en la primera vuelta de las elecciones presidenciales ha demostrado convincentemente que no son combinaciones carentes de principios, sino claras posiciones comunistas, la base sobre la que pueden aglutinarse vastas capas trabajadoras. Señalamos esto con satisfacción y felicitamos a nuestros camaradas franceses. Ese resultado es una buena y muy oportuna lección a los partidos comunistas y a todas las fuerzas efectivamente de izquierda, comprendidas las socialdemócratas, en los países donde existen o pueden surgir condiciones para la lucha por el paso pacífico al socialismo “.
Pero ¿Cuándo ha sido marxista-leninista el PCPE? El PCPE  fue concebido en los momentos en que ya gran parte del Movimiento Comunista Internacional había suplantado la dictadura del proletariado por una amorfa etapa intermedia o república “avanzada” que, en modo alguno, no se correspondía a la realidad del desarrollo capitalista en nuestro país.
Mientras el PCOE realizó su reflexión que le condujo a reconocer sus desviaciones, el PCPE en cambio, no sólo no la hizo, sino que persistía en ellas. En el año 1997  en el panfleto que recogía los acuerdos para la “Unidad”  entre el PCPE y el PCOE, a cuya farsa nosotros nos opusimos, se contemplaba el programa de un trasnochado Frente de Izquierdas que no cuestionaba el sistema capitalista, pues se conformaba con la supresión del título II de la Constitución del 78 -relativo a la Monarquía – al objeto de proclamar la República. Por supuesto, una República burguesa, dado que se abogaba por la supresión del artículo 8, con la intención de que las Fuerzas Armadas no tuvieran en sus manos “una última ratio interpretativa de la legalidad constitucional”. Es decir, la Constitución continuaría siendo la misma. Los demás artículos se mantendrían, incluido el artículo 38 que consagra la economía de mercado,  o sea, el capitalismo.
Largos años después el PCPE continuaba con sus posiciones oportunistas. En el año 2009, en su revista teórica aparece el siguiente artículo que lo confirma:
“Propuesta Comunista. HACIA LA III REPÚBLICA, ESCENARIOS A TENER EN CUENTA”, de Alberto Arana (miembro del CC del PCPE) donde se señala:
“… El republicanismo no puede confundirse con revolución social, frentepopulismo, unidad de izquierdas, frente rojo, ni nada por el estilo. En consonancia con lo que ha sido la trayectoria republicana en nuestra historia, el contenido del movimiento republicano es democrático en lo político, avanzado en lo social y con un fuerte contenido cultural de proyección popular.”.
Desde sus comienzos, hasta hace poco, el PCPE ha estado infectado por nacionalismos a ultranza dentro de sus filas y por una carencia de táctica en el movimiento obrero y popular español, consecuencia de una gestación absolutamente oportunista. Este es el partido que en sucesivas elecciones ha contado con el apoyo del KKE, el cual, haciendo gala de un desprecio absoluto a la independencia del Movimiento Comunista Español y a nuestra clase obrera, se atrevió con comunicados y declaraciones dirigidas a los trabajadores del Estado español en los que presentaba al PCPE como el único partido que representa los intereses de las masas laboriosas españolas.
El PCOE no puede estar en contra de que el KKE u otro partido presenten su apoyo y protección a una determinada organización. Pero lo que no es de recibo, siendo totalmente ajeno a la ética comunista, es dirigirse a los trabajadores del estado español con el señuelo de su prestigio para decirles de soslayo que los demás partidos no somos marxistas-leninistas.
Para sustentar sus argumentos, el KKE no tiene reparos en falsificar la historia. En su “Saludo del Comité Central del KKE al 30 aniversario del Partido Comunista de los Pueblos de España” demuestra que su forma de hacer y de decir se contradice con su pretendido purismo:
“La creación y el establecimiento de su Partido están inextricablemente ligados con la lucha decisiva y firme contra el oportunismo y el eurocomunismo. La experiencia histórica de la necesidad del nacimiento del PCPE enseña por que se basó en la revelación de su papel corrosivo, en su confrontación irreconciliable que deben llevar a cabo los comunistas. Esto abarca también el papel perjudicial de la socialdemocracia y su carácter reaccionario como fuerza de la burguesía. Las formaciones oportunistas de la llamada “neoizquierda” están integradas en la estrategia de la socialdemocracia para participar en la gestión del capitalismo”
Debemos entonces repetir, y hacer especial hincapié, que otros muchos comunistas tuvieron que salir de las filas del PCE quince años antes que se fundara el PCPE. El KKE, antes de emitir su juicio, debería serenar su ímpetu y haber escudriñado en la historia. De esta forma se habría dado cuenta de que mientras esos otros comunistas se habían salido del PCE cuando no fueron expulsados de sus filas y llevaban 15 años intentado construir una alternativa marxista-leninista en España,  los futuros componentes del PCPE, salvo contadas excepciones, ocupaban cargos en el PCE y defendían el eurocomunismo.
Por todas estas razones el PCOE observa que aquellos partidos que hoy se erigen en los directores y constructores del nuevo Movimiento Comunista Internacional, señalando con el dedo quien es el bueno y quien es el malo, no son más que el trasunto y la continuación del viejo MCI, arrastrando tras de sí los mismos defectos desde hace más de 50 años. Ellos son los que deciden bajo un criterio indescifrable quién es el partido oficial y quién no lo es. En algunos supuestos la realidad actual supera la de aquellos años aciagos. No existe propósito de enmienda, como lo demuestra no sólo el comportamiento del KKE en nuestro país sino también el de otros partidos. Los comunistas del PCOE no podemos olvidar el desaire del Partido Comunista de Venezuela hacia nuestra militancia. El PCV, como hiciera anteriormente el PCP portugués, nos señala con el dedo advirtiéndonos que no somos “oficiales”. Hace poco más de tres años el PCOE mostró su solidaridad con el Partido Comunista de Venezuela, comunicado que fue publicado en Tribuna Popular; sin embargo, al día siguiente de su publicación borraron nuestro comunicado sin ofrecer ninguna explicación a pregunta nuestra. Tal vez los partidos guías darían la orden suprema para hacer semejante acción.
El PCOE no quiere este tipo de Movimiento Comunista Internacional pues ya bastante sufrimos con el anterior. Esto  no significa que  renunciemos a la amistad con otros partidos comunistas y a estudiar conjuntamente cuáles son las características que debieran darse para ir construyendo un verdadero Movimiento Comunista Internacional, que es una labor esencial de todos aquéllos que formamos parte del MCI. El PCOE seguirá trabajando por la construcción de un nuevo MCI, limpio de los vicios y podredumbres del pasado que nos ha traído al momento actual,  desde la honestidad y la ética comunista.
Madrid, 6 de mayo de 2017.
COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA  OBRERO ESPAÑOL (PCOE)

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