El fantasma de Frutosol sobre las cenizas de Ybarra

Los incendios aparentemente accidentales de fábricas y el posterior cierre de la producción es un hecho recurrente en la historia del capitalismo. Uno de esos casos es el de Frutosol.

En julio de 2013 la planta agrícola de Frutosol en Mairena del Alcor que empleaba a 200 trabajadores se incendio arrasando práctiamente con las instalaciones.. Entonces la empresa traslada la producción temporalmente a una nave alquilada en Los Rosales.

En septiembre el ayuntamiento de Mairena del Alcor acudió en rescate de la empresa apelando a la “utilidad social de la obra de demolición y desmantelamiento de la planta“. El ayuntamiento aprobó una bonificación del impuesto sobre construcciones, instalaciones y obras (ICIO) para los trabajos de demolición.

En octubre de ese mismo año el alcalde de Mairena del Alcor, directivos de Frutaria (grupo al que pertenece Frutosol), el director general de Industria Alimentaria del Ministerio de Agricultura y el subdirector general de Fomento Industrial acordaron financiar a fondo perdido con fondos europeos la reconstrucción de la planta incendiada.https://i1.wp.com/elcorreoweb.es/wp-content/uploads/2013/07/frutosol-02.jpg?resize=306%2C183

Sin embargo en febrero de 2015 Frutaria anuncia que abandona las instalaciones de Los Rosales para concentrar finalmente toda la producción en Villarrasa (Huelva). El alcalde de Mairena del Alcor echaba un guante a la dirección de Frutosol declarando que “Es una decisión de Frutaria, del grupo entero, algo que escapa a Frutosol“.

De esta manera con fondos de las instituciones públicas que demuestran estar a su servicio el grupo Frutaria se deshizo de una planta, de su plantilla correspondiente y concentró la producción en una sola fábrica lo cual le permite ahorrar considerables costes. ¿Se repetirá la misma historia en Ybarra?

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