La contrarrevolución húngara de 1956 toma Madrid

Los podemitas y sus marcas blancas no dejan de sorprendernos, para mal. Si ya se pusieron de lado del patrón en los conflictos municipales contra la clase obrera, ahora se alinean junto al fascismo y la reacción, demostrando que la pequeña burguesía es ante todo anticomunista.

Nos referimos a la aprobación por unanimidad por parte del pleno del Ayuntamiento de Madrid de la construcción de un monumento en favor de las “víctimas” de la Contrarrevolución húngara de 1956. Dicho movimiento fue un alzamiento de sectores fascistas, liderado por los seguidores de Horthy, los Cruces Flechadas de Szalai y el cardenal faccioso Mindszenty contra el gobierno de obreros y campesinos húngaros. Organizado por la contrarrevolución en el exilio húngara, que tuvo que huir del pais a causa de la derrota del nazismo alemán, dicho movimiento persiguió, violentó y asesinó a cuanto comunista, socialista, persona de izquierdas o simplemente antifascista encontraba a su paso.

Sin embargo, los partidos del capital (PP, PSOE, Ciudadanos) unidos a la socialdemocracia anticomunista del más puro estilo del asesino Noske (Ahora Madrid) no se refieren a estas víctimas, mayoritarias. Ellos conmemoran las víctimas que la intervención de la Unión Soviética causó entre los fascistas sublevados. Dignos émulos estos podemitas de felones y traidores como Imre Nagy o Georg Lúkacs, que igualmente se posicionaron junto al fascismo y la reacción

Hay que decir que varios concejales de la sopa de siglas reformista y pertenecientes a IU-PCE se ausentaron del aquelarre pro-fascista, aunque tampoco tuvieron la valentía de defender al socialismo y enfrentarse a la reacción.

Una innombrable actitud la de la nueva socialdemocracia podemita, que curiosamente contrasta con su discurso en favor de “los problemas de la gente”. Porque, independientemente de su carácter fascista y contrarrevolucionario, la algarada facciosa húngara de 1956 es un problema “de rabiosa actualidad” para la clase obrera y los sectores populares madrileños. Nótese la ironía. Claro que como se ve, para ellos la “gente común” son las cruces flechadas.

One thought on “La contrarrevolución húngara de 1956 toma Madrid

  1. Como siempre para la burguesía y sus acólitos hay víctimas de primera y de segunda. Los millares de asesinados, perseguidos y represaliados por el régimen clerical-fascista de Horthy desde 1920 a 1944 no cuentan, así como los de las Cruces Flechadas. Como tampoco cuentan los asesinados por este movimiento contrarrevolucionario: ya fuesen comunistas o antifascistas. Pero pensándolo bien, si quienes tildan a la clase obrera de genocida por ejercer la autodefensa es la Hungría de Jobbik y Orbán, la Hungría del nacionalismo, la Hungría que masacra refugiados acogemos con orgullo el hecho de encontrarnos en el otro lado de la barricada.

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