Rafale: la tecnología punta al servicio de la guerra

Así describe el monopolio mediático Lagardère, actuando como servicio de propaganda del Estado francés, al avión de combate Rafale:

«El Rafale, uno de los aviones de combate más eficaces del mundo, la punta de lanza del Ejército francés. Puede transportar las armas más sofisticadas. Alcanza sus blancos con una precisión demoníaca. Sus proezas, sus combates son excepcionales. Ha interve»

A pesar de que los Estados imperialistas como el francés venden sus operaciones militares como operaciones de paz y por la democracia y la libertad, los propios funcionarios del Estado francés ensalzan como principal virtud del Rafale su “discreción”, la capacidad de realizar sus operaciones sin ser detectado:

Los progresos tecnológicos contribuyen a la nueva generación de aviones de combate, todavía más furtivos. Para apoyar a tropas de tierra, realizar una incursión sobre una fuerza naval, realizar espionaje, o penetrar en territorio hostil, los aviones de c

El Rafale ha costado 30 años de investigación y 43 mil millones de euros, lo cual supone un lucrativo negocio para su fabricante Dassault.

Al mismo tiempo en Francia abundan los comedores sociales como los Restos du Coeur y las grandes colectas para recaudar dinero destinado a la investigación de enfermedades como el cáncer, o enfermedades raras. Cada año se celebra un gran maratón-show mediático caritativo llamado Telethon con el fin de financiar proyectos de investigación sobre enfermedades genéticas neuromusculares u otras.

frances

¿Cuánto progreso para la sociedad podría suponer el esfuerzo de tiempo y dinero invertida en investigación para la guerra si se invirtiera en campos como sanidad, educación, cultura, deporte o en arte? ¿En desarrollo humano en definitiva? Ni siquiera en el corazón de potencias imperialistas como Francia que acumulan riquezas expoliadas a otros países esas necesidades son garantizadas.

En la sociedad capitalista toda la riqueza generada por los trabajadores y desviada para bombardear a otros pueblos hermanos es la que luego le cobran como diezmo extra al venderle servicios sanitarios, educativos, culturales, deportivos, artísticos, lúdicos y que en el Socialismo son garantizados a toda la población sin recurrir a grandes shows caritativos, además de promover la paz y la amistad entre todos los pueblos del mundo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *